Querían la paz pero declararon la guerra. Pedían calma pero declararon el estado de alarma. Prometían integración pero expulsaron a los de fuera. Protegían el estado del bienestar pero recortaron derechos. Garantizaban la igualdad pero aumentaron las desigualdades. Apostaban por la convivencia pero generaron odio… Al final, cuando quisieron hablar de democracia, nadie les escuchó.
